20 marzo, 2017

Reseña "Delamar" de Orlando Pichardo

DelamarDelamar by Orlando Pichardo
My rating: 3 of 5 stars

Este poeta es cercano, no sólo por haber sido un conocido personal de mi madre, si no porque era y es aún un icono importante de mi ciudad natal; ciudad en la que aún vivo. Pichardo falleció hace un par de años, cercano a los setenta, y dejó no sólo un legado poético si no también de activismo literario y educativo; por eso es recordado con muchísimo cariño por muchos escritores y bohemios larenses.

Este libro en particular tiene una dedicatoria muy linda para mí, escrita de su puño y letra: "A Bernardo Arteaga, con salitre y espuma del amar"... no estuve ahí cuando la escribió; pero imagino que quería enfatizar el juego de palabras del título: "Delamar", que puede ser "Del Amar" o "De la mar", y es ambas al mismo tiempo.

Esta, entiendo, es una reimpresión de un libro original de 1986, o una oportunidad para pulirlo aún más. Sea como sea, a pesar de lo pobre de la diagramación (como muchos autores locales, desafortunadamente tuvo que recurrir a tipografías cuyas especialidad no eran precisamente los libros) la calidad de los poemas es suprema; el oficio poético y el talento están latentes a lo largo del muy cuidado paseo... los poemas organizados temática y anímicamente, están poblados de ese ambiente marítimo y amoroso que es su tema doble, moviéndose entre el erotismo, metafísica, platonismo y existencialismo. La lírica en algunos casos es exquisita, en otros logra buenos resultados y en contadas ocasiones, para mí, fue discordante. A pesar de todas las cualidades antes mecionadas, sí hubo espacios que sentí desafortunados y no acordes a la calidad de las piezas que los acompañaban.

Como siempre que leo poesía, sólo me guío por lo que los poemas evocan en mí y cómo lo hacen, y es la única medida que aplico para hablar de su calidad; por lo que sin ambages aclaro que se trata de una medida puramente subjetiva. Aquí, entonces, algunos de mis favoritos:

Pelícano

He descubierto
que sin la tristeza
no me doy cuenta de la vida
sin embargo
no soporto su aletear de pelícano enfermo


Lo que más me gusta, además de la imagen marítima del pelícano que es un ave muy elegante al cazar, pero muy torpe al caminar; es que puede ser metáfora no sólo de la tristeza necesaria para captar la vida, si no de la vida misma.

Obús de la memoria

En el fondo de la memoria
seres inconclusos susurran en el olvido
y el corazón con ritmo de oleaje
habla de viajes sin retorno

Ando en ruina
y este tardío canto
es el obús de la memoria
estallando en el delirio de mi tiempo

(...)

He quitado la espoleta del llanto
y sentado en mi mismo espero el estallido

Más he aquí que me doy cuenta
Soy otro fugado más del mundo


El miedo como una explosión inminente, algo que sabremos habrá de atraparnos y "estallar" en cualquier momento... es terrible, pero es causado también por nosotros mismos. Nos parece un sentimiento único e irrepetible, pero le pasa a todo el mundo y no tiene mucho o nada de especial; eso puede ser un consuelo o increíblemente desolador.

Conversión

Tú me conviertes en un niño
sin más amparo que su sorpresa

Me conviertes en paisaje de labios

Tú me conviertes en un hombre
sin otro peso que su memoria
su pasión
y su deseo


El amor nos desarticula. Me gusta la estructura de los versos: primero es un niño anonadado, pero luego, a través de un paisaje de labios, es un hombre... que sólo se guía por pasiones y deseos, como lo haría un niño.

No nos pertenece

(...)

Sólo sé que debemos derrotar la muerte
no la necesaria
aquella que evita el fastidio de lo eterno

Hablo de la muerte lobo que corroe las entrañas de mi gente

De la que se agazapa en las orillas del hambre
de la muerte odio
de la provocada muerte


Versos increíblemente oportunos. Dolorosamente apropiados.

Rocosa pared del tiempo

Ha llegado el momento de erosionar las necedades
derrumbar el acólito silencio
cambiar por un nuevo aire el espeso vaho del infortunio

Cuando tocamos tierra
o agua
estamos en contacto con principio y el fin de la existencia

Todo es una larga caminata hacia la nada
vómitos de palabras que nos ahogan en silencios

Un alejarte de la locura perfecta
un amargarse los cantos

Hoy
sin gravedad giramos alrededor de nuestra propia mentira
frotamos los huesos contra la rocosa pared del tiempo
y nuestro es el desgaste

Cada vez se hace más pequeña la ventura
y el sol de la pesadumbre
aleja en vapores inconclusos
las dulces aguas que habitaron nuestros cuerpos


Para cerrar, dejo este este lindo homenaje a modo de semblanza, escrito cerca de la fecha de su fallecimiento.

View all my reviews