02 febrero, 2013

Drive (2011)


Esta película es un logro y un clásico en ciernes, y como tal, fue olvidada flagrantemente por la Academia de Cine gringa el año pasado. Si no la has visto, no veas el vídeo de arriba. No leas este post. Búscala, vela y después regresa.




Un crítico dijo que el soundtrack de la película formaba una parte tan integral de la misma, que casi podías imaginártela escuchándolo: creo que allí empieza su magia, con esa atmósfera cargada de sintetizadores que recuerda luces de neón, noches oscuras, y el interior de los autos vintage, tan magistralmente filmados en los que el protagonista sin nombre se refugia, y el espectador se refugia con él:  durante la secuencia con la que arranca la película, la cámara nunca sale del vehículo y te sientes como un pasajero más en él.

Denle play antes de leer:



Pudiera decir que todo empieza con la fábula del escorpión y la rana: sin importar lo bien que se les trate o las consecuencias, ciertas personas siempre responderán a su naturaleza destructiva, así incluso lleguen a destruirse a sí mismas; pero Drive pareciera querer ir más allá y aspirar a mensajes más profundos, oscuros (me atrevería a decir: trascendentales) y transmitirlos con el encuadre perfecto, una composición de escena meticulosamente preparada, compuesta e iluminada... muchos encuadres me recordaban los filmes de Wes Anderson, cuyas puesta en escena en su quietud, detalles y riqueza parecen tableaus vivants.




Todos estos mensajes, además, con poquísimos diálogos; de hecho, el protagonista casi no tiene líneas y Ryan Gosling hace un trabajo estupendo encarnándolo y transmitiendo mucho con pocas herramientas: sólo expresión corporal, miradas y ciertas posturas. Es difícil llevar el peso de toda una película intrepretando alguien que embotella sus emociones y se las guarda para sí mismo, quien sólo habla y dice lo estrictamente necesario y Gosling logra salirse con la suya de una forma magistral, muy parecido al maravilloso trabajo de Heath Ledger en Brokeback Mountain.




Otro crítico del NY Times lo expresa mejor:
“Drive” is somber, slick and earnest, and also a prisoner of its own emptiness, substituting moods for emotions and borrowed style for real audacity.
y aunque él aduce que la película es mala, no por esto, si no porque la sustitución de estados de ánimo por emociones y estilos prestados, se hace de forma tímida, por bravuconería y muy convencionalmente; yo diría que es precisamente todo lo contrario; tal como él mismo establece: en manos de un realizador talentoso como el director, Nicolas Winding Refn, el género puede ser un puente entre estructuras narrativas familiares y nuevas perspectivas sobre cómo las personas interactúan y se comportan, y Drive es un ejemplo perfecto de ello.

En fin, cuando la vean, déjenme sus comentarios (si es que estoy llegando a alguna audiencia en lo absoluto) y déjenme saber qué piensan...

Mientras, he aquí el tráiler:



... y desde aquí el tórrent para descargar

1 comentario:

Baruch Rivera dijo...

muy buen critica; para mi la película es redonda, el soundtrack es genial y que decir de las actuaciones (Y)