30 marzo, 2017

Reseña de "dios no es bueno: cómo la religión envenena todo" por Christopher Hitchens

God Is Not Great: How Religion Poisons EverythingGod Is Not Great: How Religion Poisons Everything by Christopher Hitchens
My rating: 5 of 5 stars

Brillante, mordaz, incisivo, hilarante y profundo. Este es el magnun opus de Hitchens, un escritor y orador brillante, polemista, sardónico y uno de los más importantes impulsores del antiteísmo (y también cara visible del Nuevo Ateísmo) y la necesidad imperiosa de la cada vez mayor secularización dentro de nuestras sociedades, como paso ineludible para el progreso de la especie. Esta es su pormenorizada y moderna crítica a la religión, en la que se trata uno de los más urgentes puntos de nuestros tiempos: la malignidad intrínseca de la fuerza que ésta tiene en el mundo.

Técnicamente no leí este libro por primera vez en esta oportunidad. Lo he hojeado infinidad de veces a lo largo de los cinco años en los que ha estado conmigo, y de manera algo desordenada leído todos sus capítulos. Por ello, mi copia está profusamente subrayada y contiene varias notas escritas de puño y letra. Esta vez sencillamente me obligué a leerlo de corrido.

Sin embargo creo importante resaltar que por mucho tiempo mi aproximación a este texto ha sido más como a la de un manual, un compendio, una fuente de consulta constante; algunos dirían como una "biblia" (término no del todo apropiado porque uno de los objetivos de este brillante ensayo es precisamente desmontar el mito bíblico, entre otros muchos mitos religiosos, exponiéndolos por lo que son, pseudo-filosofía) La importancia de resaltar esto es que los argumentos de este ensayo son increíblemente útiles, casi inagotables en un debate que lleva demasiado tiempo ocurriendo: la obsolescencia de todas las religiones, su claro rol de obstrucción del progreso y lo pernicioso que es para el intelecto humano.

El hecho que aún sean polémicas estas aseveraciones, es lo que hace aún más necesaria la divulgación de trabajos como éste. Los argumentos harto reciclados de: (1) "Sin la presencia de Dios no habría compás moral en el mundo", (2) "La religión hace trabajos caritativos que más nadie podría hacer", (3) "La religión es necesaria para cultivar la espiritualidad" y (4) "Existen alternativas orientales a las cuales acudir una vez agotadas las religiones occidentales"... son rebatidos brillantemente con argumentos contundentes y claros. Varios de ellos basados en el principio lógico que como especie no hubiésemos llegado muy lejos si lo único que no necesitáramos para no matarnos y hacernos daño mutuamente es la presencia de una mitología; cuando más bien en nombre de esa mitología es que la mayoría de las matanzas más cruentas de la historia se han llevado a cabo.

Hitchens sabe de religión, y lo demuestra palpablemente, nos gusten o no sus argumentos. La disección del Corán, la demostración de cómo el Nuevo Testamento fue tanto un libro de adoctrinamiento político, como religioso; la demostración de la barbarie judía y musulmana en Israel y Palestina, e infinidad de otros ejemplos, dejan claro que no se trata de una crítica estéril, si no ricamente fundamentada.

Al final del ensayo, eso sí, Hitchens no ofrece (a diferencia de muchas religiones) una solución definitiva; no se involucra en el debate quizá más filosófico y psicológico de por qué la religión y la creencia en un dios quizá no podrán ser del todo erradicados jamás, y de hecho, no aboga porque sea así. Como lo pone Mary Riddell en la critica que le hizo al libro para The Guardian

¿Cómo (se pregunta Hitchens) puede la gente ser tan solipsista, egoísta y crédula? Los primeros padres de la fe vivieron en una época de "pre-historia humana" cuando nadie tenía idea de qué estaba pasando y dios proveía una versión tan buena como cualquier otra. Ahora que Darwin ha explicado nuestros origenes, Einstein ha trazado los comienzos del cosmos, las excusas para la fe ciega se han evaporado

Aún así los inteligentes y pensantes permanecen inamovibles en su credo, y el creacionismo parece ser una influencia creciente a ambos lados del Atlántico, el por qué esta paradoja continúa no es tratado del todo. Hitchens tiene razón en mucho de lo que dice, la religión es un camino para la guerra y sufrimiento humanos. Está inmiscuida en abuso infantil y masacres. Desde el protestante a las clínicas de aborto a los atacantes suicidas, sus discípulos son los peligrosos y los ilusos. Incluyen los obispos que predican maliciosamente que el virus del SIDA puede filtrarse a través de agujeros microscópicos en los condones, y los musulmanes conservadores quienes, según el reportaje de Hitchens desde Calcuta, denunciaron las vacunas contra el polio como una trama occidental para inducir impotencia y diarrea. ¿Por qué cualquier ser humano racional querría construir su vida alrededor de cultos tan disparatados?
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29 marzo, 2017

DAY 27 of #Grimdragon March Photo Challenge

"Most frightening villain"

And I choose couple of graphic novels for this
1st of all #Akira by master Katsuhiro #Ōtomo, a #manga classic whose main villain #Tetsuo is a angst teen with unequivocal power... doesn't get most frightening than that.

2nd. an already classic #Batman story, #DeathOfTheFamily from @dcgramm #TheNew52. The #Joker depicted here is ruthless and gruesome, just the fact it literally took his face off and use it as a mask is nightmarish. . .

#bookstagram #bookstagrammers #readersgonnaread #readingisfundamental #books #books📚 #marchbookchallenge #libros #libro #lectura #leer #libros📚 #instablog #大友克洋 #KatsuhiroOtomo #manga


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26 marzo, 2017

DAYS 25 & 26 of #Grimdragon March Book Challenge

"National #Tolkien Reading Day" & "Most traveled book"

My #LOTR & #TheHobbit copies were abused for very long, and during that very prolonged reading when with me everywhere, not overseas, but gained enough kilometrage to be close to it.


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DAY 22 #Grimdragon March Book Challenge

"Love/Hate Relationship: a #book that you simultaneously love & hate". #FromHell the novel on Jack The Reaper, by #AlanMoore is one of those for me, I've tried to started it many many times and his convoluted and gruesome story gets the best of me, but I cannot help to tried again because of the quality of the writing... is bittersweet to say the least


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DAY 23 #Grimdragon March Book Challenge

"Dedicaciones favoritas" es el tema correspondiente. #Mafalda de #Quino es un tesoro latinoamericano del #cómic por su naturaleza subversiva, aguda y reflexiva; pero sobre todo porque es hilarante.


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25 marzo, 2017

DAY 20 #Grimdragon March Book Challenge

"First line of the book you're currently reading". . . Although not technically the first line is one of the first poems.I'm going to try and translated it: . "I wouldn't love the dawn If the sun weren't close. Because is not night's continuity what I want, but the glare, the shinning of another beginning. I wouldn't love the dawn if it were autonomous and in itself complete"


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20 marzo, 2017

Reseña "Delamar" de Orlando Pichardo

DelamarDelamar by Orlando Pichardo
My rating: 3 of 5 stars

Este poeta es cercano, no sólo por haber sido un conocido personal de mi madre, si no porque era y es aún un icono importante de mi ciudad natal; ciudad en la que aún vivo. Pichardo falleció hace un par de años, cercano a los setenta, y dejó no sólo un legado poético si no también de activismo literario y educativo; por eso es recordado con muchísimo cariño por muchos escritores y bohemios larenses.

Este libro en particular tiene una dedicatoria muy linda para mí, escrita de su puño y letra: "A Bernardo Arteaga, con salitre y espuma del amar"... no estuve ahí cuando la escribió; pero imagino que quería enfatizar el juego de palabras del título: "Delamar", que puede ser "Del Amar" o "De la mar", y es ambas al mismo tiempo.

Esta, entiendo, es una reimpresión de un libro original de 1986, o una oportunidad para pulirlo aún más. Sea como sea, a pesar de lo pobre de la diagramación (como muchos autores locales, desafortunadamente tuvo que recurrir a tipografías cuyas especialidad no eran precisamente los libros) la calidad de los poemas es suprema; el oficio poético y el talento están latentes a lo largo del muy cuidado paseo... los poemas organizados temática y anímicamente, están poblados de ese ambiente marítimo y amoroso que es su tema doble, moviéndose entre el erotismo, metafísica, platonismo y existencialismo. La lírica en algunos casos es exquisita, en otros logra buenos resultados y en contadas ocasiones, para mí, fue discordante. A pesar de todas las cualidades antes mecionadas, sí hubo espacios que sentí desafortunados y no acordes a la calidad de las piezas que los acompañaban.

Como siempre que leo poesía, sólo me guío por lo que los poemas evocan en mí y cómo lo hacen, y es la única medida que aplico para hablar de su calidad; por lo que sin ambages aclaro que se trata de una medida puramente subjetiva. Aquí, entonces, algunos de mis favoritos:

Pelícano

He descubierto
que sin la tristeza
no me doy cuenta de la vida
sin embargo
no soporto su aletear de pelícano enfermo


Lo que más me gusta, además de la imagen marítima del pelícano que es un ave muy elegante al cazar, pero muy torpe al caminar; es que puede ser metáfora no sólo de la tristeza necesaria para captar la vida, si no de la vida misma.

Obús de la memoria

En el fondo de la memoria
seres inconclusos susurran en el olvido
y el corazón con ritmo de oleaje
habla de viajes sin retorno

Ando en ruina
y este tardío canto
es el obús de la memoria
estallando en el delirio de mi tiempo

(...)

He quitado la espoleta del llanto
y sentado en mi mismo espero el estallido

Más he aquí que me doy cuenta
Soy otro fugado más del mundo


El miedo como una explosión inminente, algo que sabremos habrá de atraparnos y "estallar" en cualquier momento... es terrible, pero es causado también por nosotros mismos. Nos parece un sentimiento único e irrepetible, pero le pasa a todo el mundo y no tiene mucho o nada de especial; eso puede ser un consuelo o increíblemente desolador.

Conversión

Tú me conviertes en un niño
sin más amparo que su sorpresa

Me conviertes en paisaje de labios

Tú me conviertes en un hombre
sin otro peso que su memoria
su pasión
y su deseo


El amor nos desarticula. Me gusta la estructura de los versos: primero es un niño anonadado, pero luego, a través de un paisaje de labios, es un hombre... que sólo se guía por pasiones y deseos, como lo haría un niño.

No nos pertenece

(...)

Sólo sé que debemos derrotar la muerte
no la necesaria
aquella que evita el fastidio de lo eterno

Hablo de la muerte lobo que corroe las entrañas de mi gente

De la que se agazapa en las orillas del hambre
de la muerte odio
de la provocada muerte


Versos increíblemente oportunos. Dolorosamente apropiados.

Rocosa pared del tiempo

Ha llegado el momento de erosionar las necedades
derrumbar el acólito silencio
cambiar por un nuevo aire el espeso vaho del infortunio

Cuando tocamos tierra
o agua
estamos en contacto con principio y el fin de la existencia

Todo es una larga caminata hacia la nada
vómitos de palabras que nos ahogan en silencios

Un alejarte de la locura perfecta
un amargarse los cantos

Hoy
sin gravedad giramos alrededor de nuestra propia mentira
frotamos los huesos contra la rocosa pared del tiempo
y nuestro es el desgaste

Cada vez se hace más pequeña la ventura
y el sol de la pesadumbre
aleja en vapores inconclusos
las dulces aguas que habitaron nuestros cuerpos


Para cerrar, dejo este este lindo homenaje a modo de semblanza, escrito cerca de la fecha de su fallecimiento.

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16 marzo, 2017

DAY 15 #Grimdragon March Book Challenge

"Show us your blurb" and honestly didn't look for many, but from the book I'm reading right now, which is always a treasure to read and reread... #Hitchens "god is not great" (the lack of a capital "G" in the title is of great importance) has become my go-to reference and one of the pillars of my atheism. The wit, irreverence but above all else, the unquestionable weight of Hitch arguments were the exact and perfect thing I needed in a time of many doubts... and still is.


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15 febrero, 2017

Reseña de "Los sueños de mi padre" de Barack Obama

My rating: 4 of 5 stars

En el 2007, cuando Barack Obama ganó por primera vez las elecciones, yo apenas salía de la universidad y estaba perdido. Quizá no exactamente perdido, si no extraviado. Perdido me sigo sintiendo casi todo el tiempo, pero creo que ahora estoy un poco más consciente de quién soy, o al menos logro engañarme muy bien a mí mismo al respecto.

Recuerdo que la terapista a la que acudí en ese momento, me recomendó este libro y sólo me atreví a comprarlo cuatro años después, y a leerlo, cinco más tarde. Demasiado tiempo y una vergonzosa muestra de lo talentoso que soy procrastinando. Cierta nueva energía me embarga ahora y me impele a ponerme al día con lecturas pospuestas, y estas memorias de Obama, el relato de cómo intentó conciliar sus atribulados orígenes con un propósito social y político y así definir su identidad, son una poderosa forma de hacerlo. Finalmente, me siento extraordinariamente recompensado y agradecido.

Aunque existen dudas sobre la legitimidad de la autoría de Obama hasta el hartazgo de existir un minucioso y pormenorizado análisis de texto intentando probar que el polémico Bill Ayers tuvo desde una fortísima influencia editorial y de estilo hasta fungir directamente como ghostwriter (desacreditando así la capacidad literaria e intelectual de Obama); yo prefiero hacerme de la vista gorda en ese particular (incluso cuando el mismísimo Ayers -bromeando aparentemente- dice en ocasiones que fue él quien lo escribió) puesto que independientemente de ello; no dudo de la veracidad del mensaje y la historia, y a mí particularmente me interesa más analizar éstos y su valor que al autor; inclusive cuando el sujeto del texto sea él mismo.

Obama es mulato. Su madre, una chica caucásica de Kansas y su padre un keniata de la tribu Luo, se conocieron en la universidad en Hawai, donde Barack nació apenas dos años después que el archipiélago se convirtiera en un estado de la unión americana. Ese breve reseña habla montones de lo diverso y difícil de su origen en casi cualquier lugar del mundo, pero especialmente en su país; como reza en un artículo de Toni Morrison, el cual traduje hace poco para este blog:
"A diferencia de cualquier nación europea, Estados Unidos promulga 'ser blanco' como fuerza unificadora. Aquí, para mucha gente, la definición de 'americaneidad' es el color de su piel." 
Su padre lo deja cuando apenas tiene dos años para realizar un postgrado en Harvard. Obama es entonces criado por sus abuelos y su madre blancos y luego en Yakarta por su madre y un padrastro indonesio. Ya adolescente vuelve a un Hawai que aunque desde los sesenta se perfilaba como una Nueva Tierra Prometida Americana, en la que no habría rastro de la Segregación Racial que marcó a Estados Unidos desde la abolición de la esclavitud, hasta las luchas de Martin Luther King, Malcom X y tantos otros; aún no puede huir de su negritud, porque las taras de la separación y el prejuicio no están en la ubicación geográfica si no en la cultura misma "americana". 

El joven Barack lucha entonces con su identidad, se refugia en las drogas y el alcohol, y sólo después de importantes epifanías y el tesón de su madre y abuelos logra sobrellevarlo y enrolarse en una universidad de Los Ángeles, para luego trasladarse a Columbia en Nueva York: es allí donde se entera de la muerte de su padre, a quien sólo ha visto una vez a los diez años de edad. Así, estas particulares memorias, no son sobre el camino político de Obama, o el profesor de Harvard, el senador, o el eventual presidente; si no sobre un hombre negro joven (tiene apenas 35 años cuando las publica) narrando la búsqueda de su padre ausente, tanto interna como externamente en un periplo en el que trata de hallarse a sí mismo.

Además de ello, son poderosas y pertinentes las reflexiones que sobre el problema racial y las secuelas que el colonialismo y la esclavitud aún siguen teniendo sobre las descendientes de sus víctimas. Cómo robó a los negros estadounidenses de una identidad cultural que no estuviera asociada con el supuesto de su inferioridad, ni de su pasado esclavista. Cómo aún son demasiado frescas las heridas de la segregación, que incluso la promesa de igualdad y progreso para muchos afroamericanos se convierte a su vez en una manera de separarlos y alienarlos del sufrimiento de su raza... porque es el éxito en el marco de una sociedad blanca, bajo los estándares blancos; que son los estándares capitalistas en el que la mayoría del poder y riqueza se concentra en una pequeña minoría a expensas de la gran mayoría. No sólo porque Obama se reconoce como un hombre negro ansioso por conseguir esa identidad y ayudar a resolver sus problemas, si no porque también se ven trazas de su identificación como hombre estadounidense ansioso por ayudar a su país por entero, independientemente de su raza.

Les dejo esta entrevista que un joven Obama realizó en 1995 cuando el libro se publicó por primera vez, y que complementan muchísimo más la lectura.







01 febrero, 2017

Reseña de "La trilogía de Nueva York" por Paul Auster

The New York TrilogyThe New York Trilogy by Paul Auster
My rating: 5 of 5 stars

****Esta reseña contiene "spoilers"****

Compré esta copia del clásico de Auster, hace casi cinco años, en París, cerca de Notre-Dame, en la hermosa y legendaria librería especializada en literatura anglosajona Shakespeare & Co. De allí también traje dos libros de Christopher Hitchens, que la desidia y el descuido no me han permitido terminar. No hay otro culpable de este crimen que yo mismo, pero al menos empiezo a enmendarlo este año. Ahora, a lo que nos concierne.

Anonadado, impactado, desconcertado y ansioso: cuatro adjetivos que describen cómo me sentí al terminar esta obra maestra.

Tres historias de misterio, ambientadas en un Nueva York enigmático, hermoso y seductor... en la que escritores juegan a ser detectives pero poco o nada de los misterios que persiguen se resuelven; porque el quid no es el misterio circunstancial o banal, si no EL meta-misterio... la GRAN pregunta... que quizá pueda ser la existencia misma, (o incluso, de una manera muy nihilista... quizá no sea absolutamente nada) o también quizá alguna de estas preguntas: ¿cuán importante es el mensaje que una historia pueda transmitir?, ¿cuánto del mundo y de nosotros mismos, de nuestra existencia, realmente puede encontrarse en una historia?, ¿cuánto puede acercarse la escritura a ese enigma y desvelarlo para nosotros, o al menos entregárnoslo a través de la lectura?... escritura y lectura, algunas de las muchas turas de Julio Cortázar en Rayuela

Varias preguntas concretas me quedan, pero creo que sólo existen como un esmalte de post-modernismo al misterio verdadero de estas novelas; pero aún así, no puedo evitarlas, como notas sueltas que debo escribir en algún lado y así calmar una sed inútil que nunca será saciada:

¿Es el Quinn de la primera novela el mismísimo Fanshawe? Quinn recuerda a una esposa y un hijo muertos, ¿no lo están en realidad, si no que él los abandonó, como Fanshawe abandonó a Sophie y Ben? ¿O es que Quinn terminó convirtiéndose en Fanshawe porque ambos son Blue y Black/White de la segunda novela? el perseguidor que se convierte en su perseguido.

Al final de todas las historias un texto funesto, ya sea un providencial cuaderno rojo o un legajo, es entregado de alguna manera al narrador como una aclaratoria final, una respuesta definitiva, un tesoro; pero nunca sabemos de qué tratan o qué dice en ellos, como metáfora baladí de que al final nunca hay una respuesta. ¿Es el cuaderno rojo el que el supuesto Fanshawe entrega a su amigo al final de la tercera novela, el mismo que Quinn escribe al final de la primera?, ¿el mismo escrito en el que Black/White trabajaba incansablemente?, ¿Puede que el aislamiento de Quinn haya devenido en el mismo neo-lenguaje incomprensible que el hijo de Stillman utilizaba y por eso el cuaderno rojo hace poco o ningún sentido, o las frases se niegan entre sí?... Los nombres de la segunda novela: Blue, White, Black, Brown, ¿están desprovistos de realidad porque su mismísimo autor nos confiesa luego que utilizó un subterfugio similar cuando falsificaba planillas de Censo en su juventud?... ¿no es otro guiño para enfatizar que deliberadamente oculta los nombres porque son los mismos que ha venido repitiendo a lo largo de todo el libro?

Muy cerca del final, el amigo de Fanshawe (de quien nunca sabemos el nombre) nos confiesa ser el autor de las dos historias anteriores. Aún así, es Auster quien al mismo tiempo es personaje, el que se lleva el crédito, ¿quién escribe sobre quién?, ¿cuántos detectives, cuántos escritores hay?, ¿cuántos verdaderos, cuántos ficticios?, ¿todos y ninguno?

Es difícil no pensar en Los detectives salvajes de Roberto Bolaño porque el juego es similar... y al mismo tiempo no lo es, pues ora parece un laberinto hábilmente construido, ora un feliz accidente sin respuesta alguna, donde lo inacabado de la obra quizá trasluzca entre sus costuras, entre sus remiendos e ideas a medio ejecutar, pero cuyo carácter enigmático es suficiente para mantenerlas a flote.

Traté de responder a estas preguntas justo después de terminar. Volví a hojear rápidamente en una re-lectura frenética que no sirvió de mucho. Fue en ese momento donde el juego de Paul Auster se me hizo aún más patente, cuando me vi inducido a buscar una pista suelta, algún guiño que revelara el gran misterio, en el mismo libro que narra la historia de búsquedas idénticas de detectives que no son detectives, tanto como el lector tampoco lo es; al menos no el tipo de detective de las menores historias de misterio que este libro sólo usa como vehículo, tanto como Don Quixote usa las novelas de caballería. De más está decir que el Quijote es mencionado también, y cómo no dudar en este punto que ni una sola línea en este libro haya sido casualidad... y así sigue ad infinitum.

Dejo aquí algunas reseñas muchos mejores que la mía...

Rebecca Goldstein http://www.nytimes.com/books/99/06/20...

Ted Gioia http://www.thenewcanon.com/auster_the...

... y por supuesto, la de un misterioso autor de quien no pude encontrar el nombre... https://pseudointellectualreviews.wor...


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27 enero, 2017

Reseña de "Corona de Espadas" Séptimo libro de La Rueda del Tiempo

Hace dos años empecé con esta saga, que según muchos es una de las mejores de la Fantasía moderna. Justo ahora que llego a la mitad de la misma, y más que comprometido a terminarla (son 14 novelas que van de las 600 a 1000 páginas) empiezo a reseñarla quizá con algo más de detalle y a ir recabando mis impresiones.

A Crown of Swords (Wheel of Time, #7)A Crown of Swords by Robert Jordan
My rating: 2 of 5 stars

Libro 7 de 14. Justo en la mitad (al menos en volumen) de la serie. Y quizá precisamente por ello puede que éste sea el más lento hasta ahora. Sin embargo, el poder afrontar la historia en su totalidad y de manera continua, me hacen ver estos volúmenes con un ojo más benevolente que quienes tuvieron que esperar bienios entre libros y apreciar mejor lo que quizá su autor quería: esculpir con detalle y calma protagonistas definidos y logrados, su viaje, y los inevitables cambios que experimentan, de una manera orgánica, natural, y quizá por ello: gradual, precisa... lenta.

Pocas cosas pasan en términos de historia... y aunque el arco argumental es muy parecido a novelas anteriores, hay cierta sensación de quietud, como si la historia real se encontrara más bien en la psique de los personajes, en su evolución paulatina a aquello que deben terminar siendo para afrontar del todo las responsabilidades monstruosas que sobre algunos de ellos se ha impuesto. Este libro es una inversión a largo plazo, hacia el final de la serie, hacia la edificación del mismo... y siento que puedo afirmarlo con confianza, aun sin siquiera haber llegado a dicho final.

Desafortunadamente, algunas cosas deben sacrificarse, o al menos pareciera inevitable... el final fue repetitivo y anti-climático para mi gusto, más aún cuando sucede algo para lo cual enormes expectativas se han ido vaticinando por cuatro libros y pasa de una manera casi baladí. Eso me decepcionó, no sólo por el hecho en sí, si no por lo expuesto antes sobre el trabajo preciso de cambio natural y gradual para toda la serie.

Los dotes de Jordan como descriptor y constructor de mundos son los que hacen a esta novela y a la serie en general tan valiosa. En esta historia es que he aprendido a apreciar a Mat Cauthon, más aún parte de lo que le sucede tiene tonos polémicos: un acoso sexual donde la víctima es un hombre y el victimario una mujer, que a pesar de tratado con cierta distancia y ligereza humorística, no por ello dejó de ser inquietante.

Nynaeve sigue siendo insoportable, y en verdad me cuesta conseguirle características redimibles... de hecho, sus aventuras junto a Elayne son precisamente los episodios que menos soporto. Creo que es tan sencillo como que no me cae bien ninguna de las dos. No sé si es antipatía natural o tenga algo que ver con un fallo de Jordan al querer describir mujeres fuertes... o que yo mismo tengo problemas con ese tipo de mujeres fuertes, o me choca cómo deben constantemente justificar su valía en detrimento de los hombres... porque ciertamente la vena feminista es fuerte en esta serie, pero se empeña en hacerlo valer a través de la irremediable incomprensión entre géneros.

Continuaré, aunque precisamente luego de este libro es que muchos opinan que empieza la verdadera decadencia y congelamiento de la serie hasta los últimos tres libros; pero creo que será menor para mí este posible efecto. La idea es terminarla este año.

Si he de añadir algo, es esta reseña genial, que apenas ahora encuentro, y es parte de una re-lectura que su autora Marie Brennans hizo de toda la serie. Tan provechosa me pareció (expresó mucho mejor que yo el problema con la situación de Mat) que estaré leyendo sus seis reseñas anteriores.


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22 enero, 2017

Reseña "Canto de Bambú" de Adolfredo Brizuela


Canto de BambúCanto de Bambú by Adolfredo Brizuela
My rating: 3 of 5 stars

Me prometí leer más poesía este año, por lo que es más que adecuado que el primer libro que termine sea un poemario. Uno breve, directo y sencillo y no por nada de ello menos valioso es con el que comienzo. De un autor venezolano, sanfelipeño, que anteriormente desconocía, me llegó como regalo de cumpleaños y no pude soltarlo de buenas a primeras. Se requiere de cierto oficio, experiencia y tranquilidad que imagino entregan los años (no lo sabría a ciencia cierta) para expresar tanto con tan poco y cuidar de esa precisión con exactitud de relojero; y el autor exhuda estas cualidades en pasajes hermosos y logrados como: 

Ahora
cuando me da igual
atrapar la imagen o dejarla ir
abrazarme a la vida o que ella me abrace
cuando sé que soy porque existes
me entrego a la noche y hago de ella mi mañana

También

La luz del alba
oculta estrellas
la negritud de la noche
las deja ver

... de una manera que me recordó, distancias apartes, a Rafael Cadenas. Sí hubo ciertos versos que no me parecieron tan buenos y más cercanos al aforismo popular que a la poesía o al haikú que aquí se trata de simular pero no se logra del todo... empero creería que es una cuestión más de gustos que testimonio de la calidad poética de los mismos. En general, una experiencia enriquecedora. Seguiré releyéndolo y acudiendo a él de tanto en tanto.

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21 enero, 2017

Obama y su problema de sobre-control de la ira, por Michael Grunwald

El día en que el ahora ex-presidente daba su discurso de despedida, la revista estadounidense "Politico" publicó esta pieza de opinión del periodista Michael Grunwald. Aquí procedo a publicar mi mejor traducción. Lo hago sin ánimo de lucro alguno, ni de violación de derecho de autor, si no sólo por divulgar lo que me parece una opinión interesantísima y relevante. Algunos links pertenecen al artículo original (el cual pueden encontrar acá) otros los agregué como aclaratorias al texto.



La mejor comedia sobre Obama es el personaje de Luther, su “Traductor Iracundo”, parte de los sketches de la serie Key & Peele donde el susodicho vocifera los pensamientos sin filtro que el primer presidente de color gritaría si no fuera tan ecuánime, tan deliberado y tan renuente a asustar a la población blanca. -“He disfrutado enormemente ser su presidente”  dice el personaje de Obama en el último episodio; a lo cual el frenético Luther responde: -“Excepto, cuando los republicanos no me dejaron hacer una mierda.. y luego... un tipo diciendo que yo ni siquiera había nacido aquí ¡USTEDES LO ELIGEN PRESIDENTE!”

La gracia del chiste radica en su verosimilitud, si no literal, al menos emocional. Cuando el verdadero presidente Obama dé su discurso de despedida esta noche, podrá presumir de una larga lista 
de logros políticos, pero esta podría ser aún más extensa si los Republicanos no se hubiesen movilizado para boicotear casi todo lo que propuso en los últimos ocho años. Ahora, el país ha escogido en el presidente electo, Donald Trump (quién jamás se ha disculpado por cuestionar la nacionalidad de Obama) al máximo anti-Obama, el que además ha prometido deshacer prácticamente todo lo que éste ha hecho.

También es cierto que Obama ha necesitado un traductor de ira... o quizá mejor: un generador de ira. Ha sido un éxito en su gestión de gobierno y al mismo tiempo un fracaso político. Presidiendo al país durante ocho años de estable crecimiento económico e implementando casi todo lo que propuso en la agenda “Un Cambio en el que podemos creer” sobre la que se lanzó; al mismo tiempo su partido ha sufrido brutales pérdidas y el revés final de que los votantes eligieran un candidato que no cree en esa agenda. Si hubiese que escoger una sola cosa en específico que Obama no hizo bien, habría que empezar por su desconcertante incapacidad para enfurecerse por aquellos comportamientos que lo merecían; su estoica reluctancia a involucrarse en peleas públicas definitorias. Obama tiene un problema de sobre-control de la ira.

Nunca denunció al Republicano quien escondido entre las bancas traseras de la cámara le espetó “¡Mientes!” en medio de su discurso anual al Congreso. Nunca habló en beneficio de los Oficiales Federales arrastrados a un enfrentamiento armado con un  ranchero iconoclasta de Nevada y un clan de milicianos anti-gobierno. Hasta los ataques de campaña de Obama contra el que eventualmente sería su sucesor Republicano fueron bastante tímidos; incluso cuando Trump abiertamente invitó a Rusia a "hackear" la campaña de Hillary Clinton y varias agencias de inteligencia federal concluyeron que eso era precisamente lo que Rusia había hecho. Un liderazgo estable y un presidente que no vilipendia indiscriminadamente ni se comporta constantemente como si su cabello estuviera incendiándose son encomiables; pero la estrategia calma al estilo Spock de Obama algunas veces lo hacía parecer indiferente y desapasionado. Esta noche, con su legado peligrando y sus seguidores muy cercanos al pánico por un futuro en el que Trump tendrá acceso a los códigos nucleares, política ambiental y el enforzamiento de leyes federales; lo más probable es que lo que Obama nos brinde sea un temperado y razonable juicio sobre los pasados ocho años.

La actitud discreta de Obama es a veces estratégica. Si no exhibe indignación por las decapitaciones de ISIS es porque cree que la furia pública promueve exageradas reacciones militares. Si ofreció una declaración anodina que exculpaba a Fidel Castro de su historia de represión es porque pensaba que la denuncia contundente de un dictador muerto solo lo alejaría de sus metas en Cuba.

Aún cuando los republicanos lo han insultado personalmente; amenazado con forzar su gobierno a una catastrófica incapacidad de pago de deuda; o se han rehusado a siquieraconsiderar su nominado a la Corte Suprema, Obama ha tratado de mantener una postura negociadora y digna, en parte, porque pensó que resaltar la beligerancia de la oposición era la mejor política. Sin embargo, aún cuando no es estratégicamente apropiado, negociador y digno es el comportamiento usual de Obama. Es un tipo mesurado, profesional y supremamente racional. Genuinamente cree que la mayoría de las personas son buenas de corazón y abiertas a ser persuadidos por los hechos. No se siente cómodo fulminando o perorando en tuíter o mostrando un puño batiente ante las cámaras. Sus usuales armas retóricas contra los críticos Demócratas y los oponentes Republicanos han sido la lógica, el sarcasmo cáustico y la queja persistente.

Pero el meteórico ascenso de Trump es un chocante recordatorio, luego de una seguidilla de relativamente moderados Comandantes en Jefes, de que la ira puede ser una poderosa arma política. Trump ha utilizado su púlpito para la intimidación y muchos estadounidenses se emocionan ante el despliegue de ese tipo de músculo retórico en su nombre. Obama jamás utilizaría su perfil de Twitter o el pódium presidencial como vehículo de insultos personales a los críticos de turno; jamás tildaría a los enemigos políticos de payasos, estúpidos, mentirosos o retorcidos perdedores, pues ve ese tipo de comportamiento como poco presidencial. Sin embargo, aparentemente no lo es, porque nuestro próximo presidente lo hace todo el tiempo. Trump ni siquiera ha asumido el cargo aún y sus feroces asaltos verbales le han dejado claro a sus aliados y adversarios, domésticos y foráneos, que  de contradecirlo o enfurecerlo, existe un serio riesgo… un riesgo que en cambio Obama, consistentemente falló en infundir.

En contraste, Obama en su modulado estilo, ha insistido en recordar a un público polarizado que una casa dividida no puede sostenerse. Aún cuando su partido perdió ambas cámaras del Congreso, un montón de asambleas estatales y finalmente la Casa Blanca, es difícil mencionar algún político que haya sufrido alguna consecuencia por enfrentársele. Su naturaleza imperturbable y conciliatoria ayudó a elegirlo durante una crisis, pero en una era estridente de política tribal y belicosa se ha convertido en un chiste fácil. -“Es más importante que nunca que avancemos unidos como nación” enuncia Obama en su discurso de despedida en Key & Peele… -“Unidos en el hecho que no nos toleramos un coño” traduce Luther.

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Cuesta rebatir las templadas respuestas de Obama a las provocaciones sin inmiscuir en ello un elemento racial: desde Rush Limbaugh poniéndole el mote del “Negro Mágico” en 2007 hasta Trump acusándolo en 2016 de ser el fundador de Estado Islámico. El subtexto en el chiste de Luther es que Obama sabe que sería políticamente mortal que se le percibiese como un hombre de color enojado. La gran crisis de su primera campaña fue la revelación que su Pastor había apostatado de la nación estadounidense impeliéndole a distanciarse de él. Más sutilmente, ha tratado de distinguirse de políticos con un alto perfil de activismo racial como Jesse Jackson o Al Sharpton. Trump, en cambio, obviamente disfruta soltando trapisondas verbales que alebrestan a su electorado base, aún incluso cuando el objeto de los mismos sean ciudadanos privados desconocidos como los padres musulmanes de un condecorado militar, una ex Miss Universo venezolana o el representante de un sindicato que cuestiona su aseveración de haber salvado una fábrica en Indiana. En cambio Obama los evita, especialmente luego de haberse tambaleado luego de uno particularmente controversial al inicio de su presidencia: ocurrió en Junio del 2009, después de que un policía blanco investigando una supuesta irrupción de morada, arrestó en el porche de su propia casa al famoso profesor negro Henry Louis Gates de Harvard. Cuando a Obama le preguntaron en una rueda de prensa sobre el incidente, aseveró que no estuvo allí, no conocía todos los hechos y no estaba seguro del rol que el perfil racial tuvo en el mismo; pero añadió que parecía que el oficial “actuó estúpidamente”, dado que Gates había mostrado su identificación probando que ésa era su casa y que históricamente las minorías habían sido detenidas desproporcionadamente por las autoridades. “Creo que sería justo decir, primero que todo... cualquiera de nosotros estaría bastante enojado”, concluyó.

El resto de esa conferencia de prensa fue provechosa y sustantiva, fue el esfuerzo más elaborado de Obama para defender su reforma sobre el Sistema de Salud y Seguro Social. Pero nadie recuerda esa parte. En cambio, los titulares del día siguiente y la semana que continuó fueron “Estúpidamente”. Aunque el reproche, en esta nueva era de Trump, pueda parecer asombrosamente leve, Obama tuvo que pagar un grandísimo precio en imagen y relaciones públicas por parecer cuestionar la decisión de un policía. Muy pronto invitó a Gates y al oficial a la Casa Blanca para una “Cumbre con Cerveza” y así calmar los ánimos y convertir el furor del momento en una parábola; luego declararía que se arrepentía de sus comentarios iniciales. Desde entonces ha sido muchísimo más circunspecto (aunque hubo un furor similar sobre sus comentarios, esta vez sin lanzar juicios sobre el incidente de que Trayvon Martin, el adolescente negro desarmado asesinado por un pugnaz patrullero vecinal cerca de Orlando, podría haber sido su hijo). Baste decir que Obama tiende a caminar aún más de puntillas que lo usual alrededor de controversias raciales.

Es difícil enumerar más ejemplos en los que Obama vapuleara a un ciudadano privado, a excepción de la vez en la que llamó a Kanye West imbécil” por irrespetar a Taylor Swift. También describió como “gatos gordos” a los banqueros anónimos de Wall Street que cobraron enormes bonos después que Washington rescatara sus compañías, un epítome que aún es utilizado por quienes se mueven en el mundo de la finanzas como evidencia de la profunda animosidad que alegan siente contra su industria, a pesar de que nunca lo repitió. Raramente criticaba a políticos en específico, dirigiendo la mayoría de sus quejas al “Liderazgo Republicano”, o “el otro lado”. En general, parece que concluyó que lanzar golpes por debajo de su posición política era una manera rápida de buscarse problemas. Debe anonadarlo cuando los grandilocuentes tuits de Trump despotricando de periodistas, voceros, actores y operarios políticos no inspiran circos mediáticos a lo “Cumbre con Cerveza” si no que son rápidamente descartados por el próximo insulto o provocación.

Como Trump ha demostrado con sus cruzadas retóricas contra Hollywood, los medios y los Republicanos que lo adversan, entre otros, los insultos y humillaciones de enemigos pueden ser esclarecedores y catárticos para quienes lo apoyan. Puede enmarcar los debates en maneras que quien lo hace quiere que estén. Y Obama tuvo sus oportunidades. Por ejemplo, pudo haber hecho de Cliven Bundy (el ranchero de Nevada que se rehusó a pagar tasas que le debía al gobierno federal por dejar pastar a su ganado en terrenos federales) un símbolo del extremismo anti-gobierno. Y pudo haber relacionado a Bundy con los obstruccionistas republicanos que le retaban todo: algunos republicanos alabaron la resistencia de Bundy contra la maquinaria Obama antes que el susodicho aireara sus despectivas ideas racistas sobre “el Nigger ese”. Pero incluso cuando Bundy literalmente estaba armándose contra oficiales federales, el Secretario de Prensa de Obama dijo que el presidente consideraba a la situación un asunto local. Obama ni siquiera lo comentó él mismo.

La excepción a todo esto, fue un chiste que contó en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, su oportunidad anual de escaparse de su usual decoro. Obama hizo notar que las oraciones que empiezan con “Déjenme decirles algo que sé sobre el Nigger ese…” -las líneas iniciales de unas de las diatribas de Bundy- generalmente no terminan bien (Bundy, inmediatamente demandó, buscando compensaciones por 50 millones de dólares en daños por los comentarios “amenazantes, burlistas y despectivos” del presidente) Obama a menudo parecía dejar salir la bilis reprimida en ese evento anual, la ocasión más memorable: cuando se quejó de que no querría tomarse un trago con el líder de la bancada republicana en el Senado, Mitch MacConnel. De hecho, fue durante el así llamado “Nerd prom” en 2011, poco después que Obama hiciera público su certificado de nacimiento detallado, que bromeó que ahora Trump podría enfocarse en asuntos más vitales como por ejemplo si la llegada a la Luna había sido simulada, una broma que supuestamente contribuyó al deseo de Trump de quitarle el trabajo.

En ese mismo evento en 2015, luego de explicar que él era “un tipo más bien relajado”, Obama anunció que había traído una sorpresa con él: su Traductor de Ira. “¡Agárrense bien de sus culitos blancos!” le advirtió al público Luther al entrar. Gran parte de la rutina versó sobre Obama hablando formalmente sobre la importancia de la libertad de prensa mientras que Luther, interpretado por Keegan-Michael Key, despotricaba sobre disparates mediáticos como la exacerbación del virus Ébola (“¡Por dos semanas enteras estuvimos a un paso de los Muertos Vivientes! ¡Y después… ustedes sólo pasaron al siguiente tema!, Por cierto... en caso que no lo hayan notado: ¡NIGUNO TIENE ÉBOLA!”) Pero el remate del chiste llegó al final, cuando Obama empezó a hablar sobre cómo cada científico reputado afirma que el calentamiento global es un problema serio, “…y en vez de hacer algo al respecto, ¡tenemos funcionarios electos tirando bolas de nieve dentro del Senado!” El chiste era que el presidente se estaba… enojando. “¡Una locura!” gritó Obama, “¿qué va a ser de nuestros jóvenes?, ¡qué clase de patraña más miope, estúpida e irresponsable…!”. -“¡Guao!”, lo interrumpió Luther. Aquí está el vídeo. Siendo realistas... ¿alguna vez habían visto o escuchado a Obama tan enojado cuando no estaba interpretando un papel?

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Para algunos críticos, el déficit de ira de Obama es una falla moral, produciendo pecados de omisión, como su fracaso en deponer al presidente sirio Bashar Assad o encerrar a los transgresores de Wall Street. Gente razonable puede estar en desacuerdo con esas políticas, pero usualmente no es buena idea que un presidente decida a quién deponer o a quién encarcelar basado en emociones.

Yo en cambio, veo la insistencia de Obama en mantener el equilibro en todo momento más como una falla política. Trump ha explotado cruelmente la manera en que muchos estadounidenses definen su posición política sobre lo que no soportan; Obama no necesitaba recurrir a tácticas de “divide y vencerás” para recordar a la mayoría de sus compatriotas que compartían con él un profundo desagrado por rebajar impuestos a los más ricos, recortar el seguro médico a la clase trabajadora y entorpecer las labores gubernamentales. Obama ha tolerado mucha patraña miope, estúpida e irresponsable, y ha fallado en transmitir el mensaje al estadounidense promedio de que se trata y son patrañas miopes, estúpidas e irresponsables. No estoy seguro si lo hubiese ayudado enfurecerse sobre la campaña que dudaba de su nacionalidad, o las falsas acusaciones sobre los “paneles de la muerte”, o la contradición Republicana de oponerse a viejas prioridades que su partido siempre había defendido, una vez que era él quién las defendía también; o las quejas demócratas de que no lograba se aprobaran puntos de honor liberales para los cuales no contaba con los suficientes votos. Pero, probablemente, tampoco le hubiese hecho daño.

El país se ha recuperado de la crisis que Obama heredó en Enero del 2009 con el desempleo ahora por debajo del 5%, una disminución de dos tercios en el déficit, el mercado de valores en un tope histórico, la tasa de deserción escolar en el nivel más bajo jamás logrado y casi todas nuestras tropas de vuelta en casa desde Irak y Afganistán, y aun así ha fallado sobre todo en romper la maliciosa narrativa prevalente, no solo entre los republicanos pero en su propio partido y en los medios. Su propia popularidad ha ascendido a casi el 60% pero el Partido Demócrata está en ruinas a nivel nacional.

También debe decirse que el Vicepresidente Joe Biden, quien se supone es el experto político campechano con don de gentes, ha sido similarmente deficiente en el departamento de la ira. Constantemente cuenta la historia del Líder de la Mayoría en el Senado Mike Mansfield en la que le advertía nunca cuestionara lo que había en el corazón de otro hombre. Es cordial con todo mundo, razón por la cual agrada prácticamente a todos los miembros de ambos partidos, pero ha contribuido a un extensivo sentimiento en Washington que no hay costo alguno por desafiar a la administración actual. 

Biden se comprometió cuando decidió no lanzarse a la presidencia a atacar vehemente cualquier candidato, Demócrata o Republicano, que no reconociese el enorme progreso que el país ha hecho en los últimos ocho años; pero finalmente no hizo nada, incluso cuando los candidatos de ambos partidos terminaron acentuando sólo lo negativo.

Tanto Obama como Biden son genuinos optimistas. También son institucionalistas, profundamente comprometidos a respetar las normas de gobernanza y el ligarse al mismo tiempo a ambas creencias los hicieron, como a muchos otros políticos de Washington, particularmente inadecuados para manejar el ascenso de Trump. Obama tuvo muchas causas racionales para reaccionar con su usual moderación a los ultrajes diarios de Trump, empezando por la popular sabiduría convencional que es una tontería lanzarse al lodo a luchar con un cerdo. También quería darle espacio a Clinton para recorrer su propia campaña y como parecía ir ganando de todas maneras, no quería aparentar estar inclinando la balanza por resaltar los esfuerzos rusos para influenciar la elección, aun cuando éstos habían ascendido a un serio acto de agresión foránea contra la democracia estadounidense.

Ahora que su legado en reforma de Salud Pública, Wall Street, progreso económico y acción ambientalista tan arduamente ganado está en serio peligro; Obama aún está tratando de proyectar un tono digno como si nada hubiera pasado y como si Trump fuera apenas otra tirabuzón en el largo arco moral del universo. Al menos, ha reconocido en una entrevista concedida a VICE luego de las elecciones que está preocupado que la democracia estadounidense esté en peligro, que muchos compatriotas estén “abdicando de los valores primarios e instituciones base que nos han ayudado a hacer frente a muchas tormentas”. Algo muy importante sobre lo cual preocuparse, pero enunciado en una manera muy mesurada, sin adjudicarle nombre alguno.


Públicamente, aún suena demasiado parecido al Obama en las rutinas de Key & Peele, tratando de asegurar a sus seguidores y a la nación de que “si Trump tiene éxito, todos tendremos éxito”, pero sus pensamientos privados probablemente suenen muy parecidos a la respuesta de Luther: “A menos de que tenga éxito en todas las mierdas que prometió”

Haciendo América blanca de nuevo, por Toni Morrison

Traduje este escrito de Toni Morrison, la Nobel negra estadounidense, autora de "Beloved" entre otras grandes novelas. Publicado en The New Yorker originalmente en Noviembre 2016, una versión más corta (la que abajo tradujo) fue colocada en su página web a un día de la toma de posesión de Donald Trump. Aqui el original  De más está decir que la traducción es mía, que no lo hago con ningún fin de lucro, ni ánimos de violar ningún tipo de derechos, si no tan sólo por divulgar lo que me pareció una opinión interesante, importante y harto relevante.



Esto es un prospecto serio. Todos los que emigran a los Estados Unidos saben (y sabían) que si querían convertirse en verdaderos y auténticos Americanos deben reducir su lealtad a su país natal y considerarla secundaria, subordinarla para enfatizar su “ser blanco”. A diferencia de cualquier nación europea, Estados Unidos promulga “ser blanco” como fuerza unificadora. Aquí, para mucha gente, la definición de “americaneidad” es el color de su piel.

Bajo un régimen legal esclavista, la necesidad de estratos por color era obvia, pero en la América de hoy en día, posterior a las leyes derivadas del Movimiento por los Derechos Civiles; la convicción que sobre su superioridad tiene la gente blanca está perdiéndose. Perdiéndose muy rápidamente. Hay “gente de color” en todos lados, amenazando con borrar esa bien conocida definición de América ¿Más adelante qué vendrá?, ¿otro Presidente negro?, ¿un senado predominantemente negro?, ¿tres miembros negros de la Corte Suprema? La amenaza es espeluznante.

Para limitar la posibilidad de este insostenible cambio y restaurar el ser blanco a su estatus previo como indicador de la identidad nacional, cierta cantidad de americanos blancos están sacrificándose.  Han empezado a hacer cosas que claramente no quieren estar haciendo. Están (1) abandonando su sentido de dignidad humana y (2) arriesgando aparentar cobardía. Por mucho que puedan odiar su comportamiento y sepan muy bien cuán pávido es, están dispuestos a matar niños pequeños atendiendo al catecismo y sacrificar aquellos fieles que inviten algún niño blanco a rezar. Así sea embarazoso como la obvia demostración de cobardía que es, están dispuestos a incendiar iglesias y abrir fuego contra ellas mientras la feligresía reza. Por vergonzosas que tales demostraciones de debilidad sean, están dispuestos a dispararles a niños negros en la calle.

Para mantener viva la percepción de superioridad blanca, estos estadounidenses blancos cobijan sus testas en sombreros de copa y banderas americanas y se niegan a sí mismos la dignidad de confrontaciones cara a cara, practicando al tiro sobre los desarmados, los inocentes, los asustados, los que huyen exponiendo sus inocentes espaldas a las balas. Porque de seguro que disparar por la espalda a un hombre que huye, ¿no zahiere la presunción de superioridad blanca? La triste súplica de adultos blancos agazapándose entre (mejores) versiones de sí mismos para matar a los inocentes detenidos en un semáforo, hundir caras de mujeres negras en la tierra, esposar niños negros. Sólo los atemorizados harían algo así, ¿cierto?

Estos sacrificios hechos por supuestos rudos hombres blancos, preparados para abandonar su humanidad por miedo al hombre y la mujer negros, sugieren el verdadero horror del estatus perdido.

Puede que sea difícil sentir lástima por los hombres que hacen estos extraños sacrificios en nombre del poder y la supremacía blancos. La humillación personal no es fácil para la gente blanca (en especial para el hombre blanco), pero para retener la convicción de su superioridad a otros –en especial a la gente negra- están dispuestos a arriesgar ser despreciados y a ser injuriados por los maduros, los sofisticados y los fuertes. Si no fueran tan ignorantes y patéticos, uno pudiera afligirse por este colapso de dignidad en servicio de una causa maligna.

Es difícil renunciar al consuelo de ser “naturalmente mejores que” o de no tener que luchar o demandar un trato civilizado. La confianza en que no serás vigilado en un supermercado, que eres el cliente preferido en los restaurantes de lujo; estas inflexiones sociales, pertenecientes al ser blanco, son deleitadas con codicia. 

Tan tenebrosas son las consecuencias de un colapso del privilegio blanco que muchos estadounidenses se han plegado en tropel a una plataforma política que apoya y traduce la violencia contra el indefenso como una fortaleza. Más que enojada esta gente está asustada, presas del terror que hace temblar las rodillas. 

En el día de las elecciones, con cuánto entusiasmo sinnúmero de votantes blancos –tanto los educados como los ignorantes- se acogieron a la vergüenza y el miedo sembrados por Donald Trump. El candidato cuya compañía fue demandada por la Fiscalía por no alquilar apartamentos a gente negra. El candidato que puso en duda que Barak Obama haya nacido en los Estados Unidos y quien aparentemente condonó lincharan a un protestante del movimiento Black Lives Matter en un acto de campaña. El candidato que mantenía lejos de sus casinos a los trabajadores negros. El candidato adorado por David Duke y apoyado por el Ku Klux Klan.

William Faulkner entendió esto mejor que casi cualquier otro escritor estadounidense. En “Absalom Absalom” el incesto es menos tabú en la clase alta sureña que reconocer la gota de sangre negra que claramente mancharía el linaje familiar. Mejor que perder el privilegio de ser blanco (una vez más) la familia escoge el asesinato.

29 marzo, 2013

Tres años de un juego de tronos...



Soy un fanático empedernido de la saga "Canción de Hielo y Fuego". He devorado los libros, las precuelas, los mapas y por supuesto la versión de HBO llamada "Juego de Tronos" cuya tercera temporada se estrenará este domingo y para la cual las expectativas están en su máximo cénit.

En fin, sólo quería reunir aquí los tráilers y este programa de Canal + que tiene a la actriz de origen español Natalia Tena, quien interpreta uno de los personajes secundarios de la serie, como invitada.



Aquí los tráilers... en un playlist de YouTube


Esta deliciosa (es el mejor adjetivo que se me ocurre) entrevista al gran George R. R. Martin, autor y mente maestra detrás de la saga:



Todo esto lo he sacado de una página maravillosa, llamada LosSieteReinos.com, que es uno de los mejores sites en español sobre esta saga.

17 febrero, 2013

My Bloody Valentine - m b v


Lo primero a destacar de este disco y esta banda es la veintena de años que pasó entre el último trabajo de estos irlandeses y éste, su última entrega. Loveless es de 1991, y 23 años después es que su continuación ve la luz pública.


Luego de saber esto te entra el gusanillo de la curiosidad, ¿por qué dejar que pasara tanto tiempo? Colm Ó CíosóigKevin Shields, Bilinda ButcherDebbie Googeformaron la banda en 1983; grabaron Loveless, que es considerado una obra maestra, y luego entraron en un período de inactividad predecido del gasto completo de 250.000 libras de adelanto que la disquera les había proporcionado. Básicamente Kevin Shields se volvió loco.... o al menos así lo declara él mismo.

El cuento es que no había escuchado de esta banda, si no hasta su triunfal regreso, celebrado por muchos. Su estilo es único, por decir lo menos, supremamente peculiar me recuerdaa un Sonic Youth muy meloso, lento; como ruido blanco con melodía; y el disco aunque difícil en un principio, se va adueñando de los espacios de quien lo escucha, como en una hipnosis muy lenta y provocativa. Aún sigo escuchándolo, aún sigue hipnotizándome. Aunque no fui de los que esperó, creo que valió la pena la espera.

Aquí el primer single:




11 febrero, 2013

Fe



Le tengo fe ciega a demasiadas cosas, pero a pocas como se la tengo a las pastillas. No sé si sea del todo cierto hasta que muera, pero al menos lo es por ahora. Tampoco sé si es fe, más que confianza en el método científico que supongo está tras ellas, o en la posibilidad de que el efecto placebo sea más que una curiosidad.

La fe, más que una virtud, siempre me ha parecido una debilidad, o en mi arrogancia he querido creer que lo es. Eso, debería arrojar más luz sobre mi afirmación anterior y sus consecuencias en mi psique. No sólo me debato entre entre las connotaciones megativas y positivas de esta creencia ciega en el efecto de las pastillas sobre mi fisiología, si no también sobre si creer cin pruebas es algo que pueda resultar beneficioso, lo cual el cliché ignorance is bliss encierra a la perfección.

No saber, supongo, puede en su frustrantemente condescendiente manera, ser un camino hacia la felicidad.

Por cierto, hoy renunció el papa. Primera vez que pasa en 600 años. Ignorance is bliss.


Everything Everything "_Arc_" (2013)

Everything Everything "_Arc_" (2013)


Hay un webcomic que me encanta y sigo desde el año pasado, llamado "Contenido Cuestionable" y en una de las tiras, cuando dos personajes se besan por primera vez, esto es lo que pasa:


Hay cierta ternura en compartir ese "placer culposo", pero Toto era genial, y a Toto, y a melodías ochentosas de enrevesados sintetizadores me recuerda el último disco de Everything Everything, una banda británica indie que desde 2007 está dando de qué hablar y que creo que han logrado un trabajo muy bien acabado en éste, su segundo larga duración.


Es el tipo de música que se queda dando vueltas en tu cabeza, melodías pegajosas y arreglos vocales que recuerdan al rock progresivo de los setentas; es un pop bien logrado, que trata de escapar de lo convencional (nótese que no dije "comercial"), sin dejar de ser atractivo para todo el mundo. Me extrañaría si alguna de las canciones de este disco no termina de saltar al hit parade, y volverse particularmnente ladilla de tanto que la toquen en la radio. Porque tiene de ese elemento pegajoso, pero a la vez melancólico, inquietante, interesante y experimental que me llamó poderosamente la atención.

Aquí mis dos canciones favoritas, primero "Kemosabe", que debería ser del soundtrack de la próxima película de "El Llanero Solitario", y si no lo es, son unos idiotas:


y después está "Undrowned"; que aunque se me parece a "Street Spirit (Fade Out)", me pareció del carajo pero de esa no conseguí video y me da fastidio abrir una cuenta de SoundCloud sólo para subirla.

También está Duet:



El tórrent descárguenlo de aquí:


02 febrero, 2013

Drive (2011)


Esta película es un logro y un clásico en ciernes, y como tal, fue olvidada flagrantemente por la Academia de Cine gringa el año pasado. Si no la has visto, no veas el vídeo de arriba. No leas este post. Búscala, vela y después regresa.




Un crítico dijo que el soundtrack de la película formaba una parte tan integral de la misma, que casi podías imaginártela escuchándolo: creo que allí empieza su magia, con esa atmósfera cargada de sintetizadores que recuerda luces de neón, noches oscuras, y el interior de los autos vintage, tan magistralmente filmados en los que el protagonista sin nombre se refugia, y el espectador se refugia con él:  durante la secuencia con la que arranca la película, la cámara nunca sale del vehículo y te sientes como un pasajero más en él.

Denle play antes de leer:



Pudiera decir que todo empieza con la fábula del escorpión y la rana: sin importar lo bien que se les trate o las consecuencias, ciertas personas siempre responderán a su naturaleza destructiva, así incluso lleguen a destruirse a sí mismas; pero Drive pareciera querer ir más allá y aspirar a mensajes más profundos, oscuros (me atrevería a decir: trascendentales) y transmitirlos con el encuadre perfecto, una composición de escena meticulosamente preparada, compuesta e iluminada... muchos encuadres me recordaban los filmes de Wes Anderson, cuyas puesta en escena en su quietud, detalles y riqueza parecen tableaus vivants.




Todos estos mensajes, además, con poquísimos diálogos; de hecho, el protagonista casi no tiene líneas y Ryan Gosling hace un trabajo estupendo encarnándolo y transmitiendo mucho con pocas herramientas: sólo expresión corporal, miradas y ciertas posturas. Es difícil llevar el peso de toda una película intrepretando alguien que embotella sus emociones y se las guarda para sí mismo, quien sólo habla y dice lo estrictamente necesario y Gosling logra salirse con la suya de una forma magistral, muy parecido al maravilloso trabajo de Heath Ledger en Brokeback Mountain.




Otro crítico del NY Times lo expresa mejor:
“Drive” is somber, slick and earnest, and also a prisoner of its own emptiness, substituting moods for emotions and borrowed style for real audacity.
y aunque él aduce que la película es mala, no por esto, si no porque la sustitución de estados de ánimo por emociones y estilos prestados, se hace de forma tímida, por bravuconería y muy convencionalmente; yo diría que es precisamente todo lo contrario; tal como él mismo establece: en manos de un realizador talentoso como el director, Nicolas Winding Refn, el género puede ser un puente entre estructuras narrativas familiares y nuevas perspectivas sobre cómo las personas interactúan y se comportan, y Drive es un ejemplo perfecto de ello.

En fin, cuando la vean, déjenme sus comentarios (si es que estoy llegando a alguna audiencia en lo absoluto) y déjenme saber qué piensan...

Mientras, he aquí el tráiler:



... y desde aquí el tórrent para descargar